¿Por qué estudiar después de los 30 y tantos es una oportunidad que no debes dejar pasar?

No es novedad que muchas personas de 30 años o más aún no tienen estudios o no terminaron sus carreras por distintas razones, sin embargo, las cuando tenemos más de 30 o 40 años de tomar la decisión de estudiar una carrera definitiva, se suele generar dudas.

Cuando quieres estudiar una carrera técnica o profesional, no debes escuchar las objeciones de tu mente ¡Siempre presentará objeciones, somos aversos al cambio!, sin embargo, nada puede impedir que logres tus metas, hoy tienes las competencias necesarias para dejar de aplazar esa meta.

Es cierto que no es lo mismo, estudiar a esta edad que, a los 18 años, porque el estilo de vida ha cambiado, las circunstancias y responsabilidades son distintas a las de un joven universitario. Sin embargo, si organizas tu tiempo y encuentras esa carrera que potencia las habilidades y competencias que has desarrollado durante tu experiencia laboral, puedes llegar a todo. ¡hay personas de más de 50 que estudian una carrera solo por cumplir sus metas personales!

Debes pensar que aún te quedas 30 o más años por delante, y si quieres optar a mejores oportunidades de empleo y con mejores condiciones de horario y salario, entonces, la formación es tu mejor carta para el éxito.

Sabemos que la decisión no es fácil, pero es una decisión de autoestima porque el conocimiento no solo te abre puertas en términos laborales, sino que también cambia tu vida personal te entrega nuevas competencias y habilidades.

Si crees que has perdido el hábito del estudio, te darás cuenta que antes de lo que esperado te habrás habituado a la rutina académica.

7 Razones para atreverse a estudiar después de los 30

#1 La madurez alcanzada permiten que el camino que estás por recorrer sea a pasos firmes y sólidos, ya has tenido experiencia en el mundo del trabajo y sabes lo que quieres y dónde quieres estar en el futuro.

#2 la educación es un plus trabajes o no en lo que estudiante, tener un título es una ventaja competitiva a la hora de buscar oportunidades de trabajo.

#3 Ya sabes lo que implica estudiar, sus costos y sus beneficios, conoces tus capacidades, tus ritmos de aprendizaje y sabes que “la case” es solo la punta del Iceberg del conocimiento que se puede alcanzar en una materia, y que el profesor no es el actor principal del proceso.

#4 Tu experiencia laboral y personal es un capital importante para el proceso, a esta edad las personas ya tienen conocimiento del mundo laboral, saben las exigencias del mismo y por tanto las expectativas son más reales, lo que ayuda a orientar y aprovechar de mejor manera las herramientas y experiencias educativas.

#5 No hay edad límite para aprender, solo el miedo puede limitar tu aprendizaje, pues depende de ti y de tu capacidad de adaptación y cambio enfrentar con éxito el proceso. Si el 2014 dos hermanas de 84 y 77 dieron la PSU ¿Por qué tu no?

#6 Tienes mejor tolerancia a la frustración. A los “30 y tantos” la autoimagen está definida y por tanto las personas son más tolerantes a las críticas, las malas notas y las diferenciamos del proceso, lo que permite mayor resiliencia y que se vean como oportunidades de mejora.

#7 Reconocer tus fortalezas y debilidades, a esta edad ya reconoces tus fortalezas y debilidades, ya sabemos sacar partido de las primeras y complementar las segundas con un buen trabajo en equipo.